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Con Son y Ton.

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Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea”

José Martí

 

Qué nos enseña la historia, cómo entender el mundo actual lleno de contradicciones, malicias, resquebrajamiento político, prepotencia, diferencias, deshumanización, aislamientos, y tantas guerras.

El capitalismo vino al mundo acentuando las diferencias en la medida que se acumulaban las grandes riquezas en pocos países que con el paso del tiempo se convirtieron en potencias  gracias a tal acumulación; así Inglaterra, reina de los mares dejó tras de sí a sus principales rivales europeos durante el siglo XVIII y bien entrado el XIX;  aún con tal ventaja, otros países de ese continente no se quedaron detrás en el proceso acumulativo, fueron capaces de levantar imperios coloniales aunque no pudieran pisar los talones de la Gran Bretaña. En ese descomunal proceso acumulativo de capitales vinieron a ser los subordinados-colonias-los avasallados y perjudicados durante siglos, proceso que llega hasta nuestro días, aún cuando los vestigios de aquellos imperios no tienen un rostro visible,  están ahí con la secuela de dependencia que los arrastra.

La Gran Bretaña no puedo a pesar de sus vastos territorios en sujeción, impedir, ni la ruptura de sus colonias, ni pasar a un segundo plano como metrópoli económica global; pues  otro soberbio imperio la desplazó a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Nacida de las vacilaciones entre esclavitud y capitalismo, vinieron al mundo los Estados Unidos, tras una cruenta expansión territorial que no dejó otras enseñanzas a las élites políticas, que el de la continuidad en otros escenarios, dentro y fuera de América.

Dejaría José Martí aclarado en un determinado momento que …”es un hecho que los Estados del Sur de la Unión Americana, donde hubo esclavos, el carácter dominante es tan soberbio, tan perezoso, tan inclemente, tan desvalido, como pudiera ser, en consecuencia de la esclavitud”[1]; por ello según sus tesis, no podía hablarse de libertad unánime, ni de conquistas definitivas en esa nación, “semejantes Estados Unidos son una ilusión”[2].

Lo vivido y observado por Martí, no es un legado de los Estados Unidos, es afín al propio sistema capitalista; refiriéndose a esta época de gestación imperial señalaba que …”en vez de resolver los problemas de la humanidad, se reproducen(…)en vez de robustecerse la democracia, y salvarse del odio y la miseria de las monarquías, se corrompe y arruina la democracia, y renacen arrogante, el odio y la miseria”[3]

Transcurrido más de un siglo, cuál es la diferencia; “Estos tiempos no son para acostarse con el pañuelo en la cabeza, sino con las armas en la almohada”[4], sentenció Martí, entendió que “la salvación estaba en crear”. La misma dinámica de entonces aparece como la única alternativa de ahora, la historia como recurso, no como recuerdo, la historia como enseñanza, no como repetición,  como camino de soluciones y alternativas ante las disyuntivas que nos plantean los acontecimientos.

Los “descuidos”, las aparentes e ingenuas “equivocaciones”, nos traen como resultado ”el lujo venenoso, enemigo de la libertad, pudre al hombre liviano y abre la puerta al extranjero”[5]. Es el principal reto de la actualidad; vale porque lo ameritan las circunstancias recordar las proféticas palabras de Antonio Maceo al Coronel del Ejército Libertador, Federico Pérez Carbó, fechada el 14 de julio de 1896 en el Roble, “Tampoco espero nada de los americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos, mejor es subir o caer sin ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso”; la profecía es enseñanza, la historia la dimensiona y transporta a las nuevas generaciones, porque ejemplos bastan para dar crédito a las palabras, entonces la historia no es narración, es también predicción.

Y seguirá pendiente, engullendo mentes desvalidas quien no aprenda que “Los que no tienen fe en su tierra son hombres de siete meses”.

 

Referencias


[1]  Martí, José. La verdad sobre los Estados Unidos. Publicado en Patria, 23 de marzo de 1894. Tomado de la Revista Cuba Socialista Nú. 1/2016 (edición especial). Revista cuatrimestral teórica y política del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 2016. Pág. 23.

[2] Ob. Cit. Pág. 23.

[3] Ob. Cit. Pág. 25.

[4] Martí, José. Nuestra América. 19 de enero de 1981. Publicado por primera vez en la Revista Ilustrada de Nueva York. Tomado de la Revista Cuba Socialista Nú. 1/2016 (edición especial). Revista cuatrimestral teórica y política del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, 2016. Pág. 15.

[5] Ob. Cit. Pág. 20.

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