La prensa escrita en Remedios (1852-1868).
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16 - 12 - 2017
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La prensa escrita en Remedios (1852-1868).

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Muchos años habían pasado ya desde que se iniciara el periodo fundacional de la tipografía en Cuba. Refiere Ambrosio Fornet[1] que la reimpresión en 1722 de la “Novena en Devoción y Gloria de N.P. San Agustín” fue la primera obra publicada en la Isla, descubrimiento hecho por Huib Billiet Adrian en que destrona a la “Tarifa”… como el primer impreso acá.

El panorama nacional del periodismo cubano del siglo XIX antes del estallido de la Guerra de Independencia de los Diez Años fue de “forcejeo de ideas e intereses” al decir de Juan Marrero[2]. En el período que abarca de 1810 a 1868 aparecieron y desaparecieron muchos periódicos y revistas apegados a expresar unas veces con velada voz y otras de manera más explícita las diferentes posiciones político-ideológicas  de sus redactores y colaboradores.

 El presente trabajo pretende ofrecer un balance panorámico de la prensa escrita en Remedios entre 1852 y el inicio de la contienda bélica.

En 1852 el periodismo cubano ofrecía su primer mártir: Eduardo Facciolo y Alba, ejecutado el 28 de septiembre de aquel año por publicar en una pequeña imprenta clandestina un periódico marcadamente anticolonial.

La Isla entre este año y el 68 contempla también hechos singulares como: la fundación de una revista por una mujer tipógrafa en 1866; la aparición del periódico defensor de los intereses  reformistas “El Siglo” en 1861 y la publicación en el 65 del semanario obrero “La Aurora”

La jurisdicción remediana del período, comenzaba entonces un prometedor despertar económico hacia lo que sería la consolidación de un sistema plantacionista avivado por los capitales occidentales que llegaban al territorio. La región,  no se desapropiaba aún del ancestral estigma de ser una de  la más atrasada del centro[3], viviría a partir de los años de la década de los 1850 una etapa diferente.

Mucho se recalca acerca del reflejo en las páginas de  los periódicos y revistas de la época de algunas de las corrientes ideológicas que se iban sucediendo o coexistiendo en el panorama insular. Los estudios que sostengan cómo y en qué medida se evidencian las posturas ideo políticas en el territorio jurisdiccional de San Juan de los Remedios, son aún escuálidos y limitados, lo que dificulta cualquier intento de explicar en profundidad cómo se manifestaron y expresaron en la prensa estas posiciones.

Es por ello que resulta indispensable tener en cuenta el grupo intelectual que  participó en la gestación y desarrollo de la prensa en la localidad de manera que tribute a la adecuada articulación pensamiento-periodismo en el período anterior a la Guerra de los Diez Años.

Los redactores y colaboradores de entonces eran personas que tenían logrado los mayores niveles de instrucción en las escasas especialidades que el endeble sistema educativo colonial ofrecía a aquellos que con la solvencia económica de su estatus podían alcanzar. Extranjeros y remedianos conformaron un conglomerado de intelectuales, al decir de Gramsci: “tradicionales y vulgarizados”[4], (que se orientaban atrevidamente a ejercer una faena que, amén de la satisfacción que les producía, los responsabilizaba ante el rudimentario engranaje gubernamental  de la villa y sus pobladores). Entre estos intelectuales devenidos periodistas hay conspiradores por la causa de la libertad, antiguos pro anexionistas devenidos independentistas, reformistas, en fin, “liberales” como se calificaba entonces.

Estos intelectuales ejercían las profesiones más notables de la época, en un territorio de tortuosa comunicación con la capital del país, en medio del contexto de un régimen colonial, que si bien no se desentendió de la escolarización porque le interesaba el control de las conciencias[5], tampoco facilitó expeditamente la formación de profesionales en una Isla con limitadas posibilidades  para estudiar en las instituciones de la capital.

Médicos, abogados, escribanos, farmacéuticos, agrimensores; remedianos, catalanes, gallegos, castellanos, dominicanos, mejicanos, etc,  nutrieron el heterogéneo grupo periodístico que dio vida y sostuvo la prensa escrita en Remedios.

Algunos  con más atrevimiento, otros en posiciones más  retraídas, velaron sus concepciones ideológicas en la prensa local de la época. Las expresiones más evidentes se correspondían con la manera de pensar reformista. Agréguese a esto las exiguas temporadas de libertad de imprenta concedidas por la metrópoli que se habían sucedido y la rígida censura política y eclesiástica a que eran sometidos los impresores, en definitiva responsabilizados con lo que aparecía publicado, lo cual limitaba la impresión sin el consentimiento correspondiente de las autoridades.

Entre los colaboradores más conocidos están los hermanos  del Río y Francisco Javier Balmaseda.

Alejandro, farmacéutico, y Andrés, agrimensor, participaron desde sus inicios en la labor conspirativa. Los hermanos del Río pudieron haber corrido similar suerte, pero el primero se vinculó a la expedición de Ramón de Pintó, y se vio obligado a abandonar el país por el puerto de Caibarién, disfrazado de marinero rumbo a Estados Unidos. Luego regresó para entregarse a la lucha, por conquistar la independencia de Cuba, por lo cual muere fusilado. Su hermano sufrió deportación y exilio por sus actividades conspirativas y retornó a la patria años más tarde.

Balmaseda desarrolló en la villa y fuera de ella una intensa labor social y filantrópica. Fue alcalde, benefactor e impulsor de las ideas científicas más novedosas de entonces; envío, mediante trámites personales a varios jóvenes remedianos a estudiar a la Escuela de Agricultura de Gembleaux en Bélgica.  Fue propulsor  de negocio de las construcciones de muelles y almacenes en Cayo Francés, puerto de Remedios y Caibarién para buques de alto bordo, al norte de la costa de Las Villas, desde donde se exportaba el azúcar producido en Remedios.

Ya en  La Habana, colaboró con el conde de Pozos Dulces en la Sociedad Económica de Amigos del País como presidente de la Sección de Literatura y como vice secretario de la Sección de Agricultura y Estadísticas y, en la dirección del Liceo de la capital.

Fundó  en Remedios una biblioteca pública a la que donó gran parte de los libros. Participó en la fundación de escuelas primarias en los poblados villareños de Taguayabón y Guanijibe así como escuelas nocturnas y dominicales para adultos.

Es considerado el representante de las ideas reformistas del núcleo remediano. y el escritor más publicado de la etapa, por sus actividades políticas fue detenido y enviado a la fortaleza de La Cabaña y posteriormente deportado a las prisiones españolas de la Isla de Fernando Poo[6]

La llamada “Edad de Oro” de la prensa remediana conformada por los cinco periódicos que se publicaron desde el inicio de la prensa escrita hasta el inicio de la Guerra de los Diez Años: el “Boletín”, “La Razón,” “La Atalaya”, “El Porvenir de Remedios” y “El Heraldo”, constituye una empresa casi imposible de ejecutar en medio de un contexto sumamente alejado per se de los centros civilizatorios más reconocidos de la geografía cubana de entonces. Habría que profundizar cuánto marcaban aquellos hombres la inquietud de una incipiente sensibilidad moderna que se tradujera en una desmedida compulsión por el progreso de su villa.

Nació la prensa en Remedios con un natural  apego al catolicismo. Hay que puntualizar que la formación de las “patrias criollas”, los sentimientos y expresiones culturales se elaboraron y expresaron  en un significado religioso lo cual, entre otras razones explica esta adhesión[7] A medida que  avanzaban los años las elaboraciones más racionales fueron distanciando los órganos de prensa de la iglesia.

Su interés también  se fue enrumbando al  tratamiento de los temas más relacionados con la prosperidad de la villa en todos los órdenes: el saneamiento, la instrucción pública, la fundación de asociaciones e instituciones, las buenas costumbres, el avance de la construcción del ferrocarril, el puerto de la cercana a Caibarién y otros que acercaban más a una prensa de tendencia reformista, aunque la posición política que manifestaron fue esencialmente conservadora con ligeros atisbos a las preocupaciones de los cubanos en aquel contexto. Muestra explícita de esto son los artículos de fondo y los de costumbres ocuparon extensos espacios en sus páginas.

Se fueron alejando de ser portavoces del cabildo local y fueron conquistando una autonomía que les permitió hacer sucesivamente innovaciones en el diseño tipográfico que mejorara la calidad de las publicaciones. Incluyeron textos líricos de algunos de los principales autores románticos  y criollistas del momento, seleccionados entre aquellos  cuyos mensajes no comprometieran a la publicación.

Con el inicio de la Guerra de los Diez Años, se cerró un período y se abrió otro para  las publicaciones en Remedios.  De aquí  en lo adelante se publicaron varios periódicos integristas que se encargaron de ensalzar al régimen español.

Notas y referencias


[1] Fornet, Ambrosio.  El Libro en Cuba: siglos XVIII-XIX. – 2. Ed. actualiz. – La Habana. Editorial Letras Cubanas, 2014.

[2] Marrero, Juan.  Dos siglos de periodismo en Cuba. Momentos hechos y rostros. –La Habana. Pablo de la Torriente Editorial,  1999. Pág.  17

[3] Cabrera Cuello, Migdalia.  Las corrientes políticas e ideológicas en Villa Clara en el siglo XIX hasta el inicio de la Guerra Grande. Santa Clara. Editorial Capiro, 2002. Pág. 16.

[4] Gramsci, Antonio. Antología. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973. Pág. 392.)

[5] García Galló, Gaspar Jorge, prólogo a Simpson, Renate. La Educación Superior en Cuba bajo el Colonialismo Español. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1984. Pág. 9.

[6] Silveira Prado, Enrique A, Rojas Lleonart, Isaías, Farto Muñiz, Rafael J. Francisco Javier Balmaseda Jullien (1823-1907). Biografía. REDVET Rev. Electrón. URL:http://www.veterinaria.org/revistas/redvet URL: http://revista.veterinaria.org. Vol. 11, Nº 09, septiembre/2010 URL: http://www.veterinaria.org/revistas/redvet/n090910.html

[7] Torres-Cuevas. En busca de la Cubanidad. Editorial de Ciencias Sociales, 2006, Pág. 268, t II).

Bibliografía:

  • Cabrera Cuello, Migdalia.  Las Corrientes Políticas e Ideológicas en Villa Clara en el siglo XIX hasta el inicio de la Guerra Grande. Santa Clara. Editorial Capiro, 2002.
  • Fabregat Borges, M. V., González Bello, E. y Hernández Rodríguez, J.C. “San Juan de los Remedios; Síntesis Histórica de una Villa”  (material en soporte digital)
  • Historia provincial de Villa Clara. Hernán Venegas[et al] —(documento en soporte digital)
  • Instituto de Historia de Cuba. Historia de Cuba: La Colonia: evolución socioeconómica y formación nacional: de los orígenes hasta 1867. – La Habana. Editora Política, 1994.
  • Martínez Escobar, Manuel. Historia de Remedios: Colonización y Desenvolvimiento de Cuba. – La Habana. Jesús Montero, 1944.
  • Martínez-Fortún, José A. Anales y efemérides de Remedios y su jurisdicción. – La Habana. Imp. Pérez Sierra, 1930.  T.III
    • La Prensa en Remedios y su Jurisdicción. Apuntes Históricos,

 

 

 

 

 

 

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