Son significativos también los aportes en materias de mantenimiento y recuperación de las playas arenosas, uso eficiente del agua, rescate de las poblaciones de manglares, conservación de los arrecifes de coral, la reforestación de zonas priorizadas, como son las franjas hidrorreguladoras de las cuencas tributarias de las principales bahías; y elevar la percepción del riesgo de desastres en la población.
Además, se terminaron siete estudios territoriales de Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo, entre ellos los denominados Epizootia, en Pinar del Río y Cienfuegos, que constituye una herramienta de suma utilidad para el aumento de la producción pecuaria, el ordenamiento territorial pecuario y la seguridad alimentaria; y Sequía, en Santiago de Cuba.
Además, se actualizaron de los nuevos escenarios de ascenso del nivel del mar en el archipiélago para los años 2050 (27 cm) y 2100 (85 cm), a partir del empleo de un nuevo modelo digital y nuevos software de modelación.